lunes, 7 de noviembre de 2011

Tonitza y el arte social

Plaza de San Spiridon de Iaşi (1906)

Considerado uno de los pintores más brillantes de Rumanía del siglo XX, Nicolae Tonitza tardó mucho tiempo en ser reconocido como una figura importante de la cultura rumana, además de tener que dejar Rumanía (como otros muchos artistas hicieron y harán) para seguir formándose y desarrollar lo mejor de su obra. Ya se sabe que nadie es profeta en su tierra. Como es lo normal en la mayoría de los artistas, dio sus primeras pinceladas siguiendo los patrones académicos en las escuelas oficiales de arte y evolucionará hasta el expresionismo pictórico, pasando por el impresionismo, cuyo mayor exponente en Rumanía es Grigorescu.


Obra "Vagón de tercera clase" de Daumier. 1865.

Barlad, en Moldavia, le vio nacer en el año 1886. Sus primeros años los pasará estudiando arte en la Universidad de Iaşi (ciudad que limita con la República de Moldavia), y siguiendo los pasos de la mayoría de todos los artistas irá a Italia en 1903 y en 1908 a Munich, allí comenzó a publicar caricaturas políticas en Furnica, y cabe destacar la contribución crítica de artículos de arte, más adelante, para la agrupación "Arta Română". El mayor impacto en su pintura llegará cuando viaje a París, donde permanece dos años, visitando museos, galerías y haciendo copias de los grandes maestros. Bajo la influencia del impresionismo y el postimpresionismo realizará bastantes retratos, paisajes, escenas de la vida cotidiana, que exhibirá en su estudio de Montparnasse.


Autorretrato de Tonitza. 1923.

Tonitza regresa a casa en 1911 e inmediatamente comienza a hacer exposiciones de su obra, además de pintar iglesias, donde sin seguir estrictamente las normas religiosas realiza diseños vivos y coloridos para iglesias como la de Scorteni, Siliste y Valeni. En 1916, una vez que Rumanía entra a participar en el conflicto bélico de la Primera Guerra Mundial, el artista es reclutado por el Ejército y será hecho preso por los búlgaros durante la Batalla de Turtucaia. Durante su estancia en la prisión enfermó de malaria y reumatismo, enfermedades que le acompañarían hasta el final de sus días. En 1918 sería puesto en libertad y regresará a Bucarest donde continuará desarrollando su obra. Cabe resaltar que se opuso a que Rumanía entrase en el conflicto de la Primera Guerra Mundial, junto al Partido Conservador, cuando éste era editor del periódico “Iaşul” (junto al escritor y periodista Cezar Petrescu).

Invierno de Bucarest

Durante la década de 1920, fue miembro del grupo Arta Română (junto a Gheorghe Petraşcu, entre otros) contribuyendo de manera crítica con artículos, un compromiso basado en la crítica social siendo más perceptible en su obra gráfica -maliciosa y dramática a veces - esbozando para muchos contemporáneos, por lo general de carácter político y de izquierdas, en revistas como Socialismul (voz oficial del Partido Socialista de Rumania, que tuvo una corta vida), Adevărul , Flacara , Hiena , Rampa , y Scarlat Callimachi 's Clopotul -, y en sus artículos (incluidos los de Viata Românească y Curentul ), que discutieron principalmente sociales eventos sociales y culturales.


En 1925 Tonitza - junto con Francisc Sirato, Oscar Han y Stefan Dumitrescu - funda el "Grupo de los Cuatro", un modo de rechazo al arte oficial. Los Cuatro expondrán juntos en los próximos años, pero Tonitza es considerado ya el principal pintor rumano vivo. Igualmente él expondrá en Europa, en ciudades como Barcelona, Amsterdam y Bruselas, y en 1933 se convierte en profesor de la Escuela de Arte de Iasi, donde él se formó y donde llegará a ser rector.

Café en Mangalia

Como he mencionado, Tonitza recorre un camino durante el que experimenta diversas influencias, empezando por la pintura académica de la marca de la Escuela de Munich (allí era muy conocida la prestigiosa "Konigliche Bayerische Akademie der Bildenden Kunste"), mostrando un interés mayor por el dibujo que por la pintura. En su estancia en París hace pequeñas inmersiones en el impresionismo, pero su preferencia hacia la expresión gráfica le va a dirigir su pintura hacia Daumier. En su evolución acaba renaciendo el cromatismo luminoso, pero esto no será meritorio de los grandes pintores franceses, sino de Stefan Luchian, su compatriota. El mismo Tonitza reconoce la influencia del "Pintor de las Flores".


"La hija del guarda forestal" (1924) y "Retrato de un niño" (1926)

Será entre los años 1930 y 1935 cuando Tonitza consiga su estilo más personal, más gráfico, pleno de dramatismo y crudeza social. En este periodo colabora con numerosas revistas culturales y sociales de la época, y participa intensamente en la vida de la época (lo que se plasma en sus cuadros, sensibles a los problemas sociales). Su pintura mezcla la implicación en la realidad cotidiana con la poesía del arte, el dramatismo de los acontecimientos con la serenidad, el ideal estético y el culto a la belleza, encuadrándose entre los pintores expresionistas con un carácter específico rumano. Pasarán a la historia sus retratos de niños (y de personajes en general) donde los ojos de estos tendran unas características particulares que les harán ser conocidos como "los ojos de Tonitza", por su expresiva y sencilla profundidad.


"Cabeza de muchacha" está en el Museo Brukenthal de Sibiu

Tras la muerte de Dimitrescu en 1933, Tonitza celebró su sillón en la Academia de Bellas Artes en Iaşi. Participaría en varias exposiciones nacionales y Exposiciones Universales , que pintó sus últimas obras en torno Balchik. Según Zambaccian, a principios de asociación que tuvo Tonitza con el socialismo se debe en parte al interés que en él había por la prensa de izquierdas, donde estaba dispuesto a recompensar con sus contribuciones en un momento en que "uno no puede vivir exclusivamente de la pintura". La misma fuente declaró que el artista más tarde se abstuvo de expresar opiniones políticas, y, en una ocasión durante la década de 1930, en tono de broma que se refiere a sí mismo como "un partidario de Petre P. carpa " (el líder conservador había muerto en 1919). Sin embargo, firmó, junto a varios otros prominentes figuras de la cultura, un recurso para apretar las conexiones culturales entre Rumanía y la Unión Soviética , lo que lleva a la creación de "Societatea pentru întreţinerea raporturilor culturale dintre Romania şi Uniunea sovietica" (la Sociedad para el Mantenimiento de la Cultura Los vínculos entre Rumanía y la Unión Soviética) en mayo de 1935.

Dibujo (1919) "13 de diciembre de 1918"

Este carácter social de Tontitza se expresa en obras como "La cola del pan", "Trabajadores", "Huerfanos de guerra", o "13 de diciembre de 1918". Este último representa la matanza de trabajadores durante la huelga de tipografistas de Bucarest, con los que se solidarizaron otros obreros, y que fue reprimida por las autoridades violentamente (16 muertos segun las mismas autoridades, aunque el Partido Comunista dijo que 102). Nicolae Tonitza, y los escritores Ion Slavici y Gala Galaction condenaron con fuerza la represión, tambien a través de sus creaciones artísticas.


"La cola del pan" (izq.) de 1920 y "Levantamiento" (1848), de Daumier

Sus últimos años de su vida tendrán una gran influencia oriental, y se suele llamar su "fase japonesa", caracterizada por un decorativismo excesivo y una simplificación de la paleta que se acerca a la monocromía.

Murió en Bucarest en 1940, siendo considerado hasta hoy el mas brillante pintor rumano del siglo XX.

Sello dedicado a Tonitza, 1969

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