jueves, 18 de julio de 2013

Rumanía y Salvados

Hace dos años que Jordi Évole, a la cabeza de su programa "Salvados", visitaron Rumanía para analizar la situación de los gitanos rumanos y por qué tienen la necesidad de emigrar.


Dividió este tema en dos programas, uno dedicado a la situación de los gitanos rumanos que viven en España. El programa completo

El segundo, visitará su capital, Bucarest, para conocer la opinión que tienen de ellos en su propio país de origen; recorrerá el barrio gitano de Ferentari y también se dejará caer por Buzescu, la Beverly Hills rumana donde charlará con una de sus más ilustres vecinas: la Reina Gitana de la Magia Blanca. Enlace del programa.

jueves, 11 de julio de 2013

Arta Urbana

De lo más pequeño a lo más pequeño...

Artista desconocido.

Bloques de hormigón prefrabicados 

Hamangia

¿Qué tipo de culturas existieron en el actual territorio rumano siglos atrás? Una de las más conocidas y estudiadas es ésta, la cultura Hamangia que se desarrolló durante el Neolítico Medio en Dobruja (Rumanía y Bulgaria), territorio al norte de los Balcanes. Esta incluía el área del Danubio, cuya evolución comienza durante la segunda mitad del 6.000 a.C.

Mapa de la zona en la cual se desarrolló Hamangia

Recibe el nombre del lugar, Baia-Hamangia, donde fue descubierta en 1952 por D. Berciu (1). El final de esta cultura se sitúa sobre el 4550/4500 a.C., que fue absorbida por la expansión de la cultura Boian en su transición hacia la Gumelnitsa (2).

La mujer sentada y El pensador

Los rasgos característicos de la cultura de Hamangia eran la producción de vasos cerámicos decorativos con complejas decoraciones de dibujo geométricos y terracotas de figurillas humanas que expresaban una profunda espiritualidad en contraste con la vida cotidiana. En particular, dos figurillas conocidas como "El pensador" y "La mujer sentada" están consideradas obras maestras del arte Neolítico.

Estas estatuillas tienen algo de misterio, ya que de toda la cultura Hamangia son las únicas que poseen una cabeza o cara y rasgos antropomórficos tan bien logrados (otras estatuillas son similares en estilo y forma a venus prehistóricas). Se encontró una tercera estatuilla pero ésta había perdido la cabeza. La cultura Hamangia posee muchas estatuillas con diferentes estilos. La mujer sentada y otras estatuillas con énfasis en los triángulos púbicos han sido clasificadas como cultos a la fertilidad. Gimbutas clasificó a El pensador como un dios de la vegetación (3).

La cultura de Hamangia, originada en el noreste del Mediterráneo, aparentemente es una herencia cultural que incluye las de Cultura de Vinča, Dudesti y Karanovo III. La cultura de Hamangia se caracterizó por una fuerte estabilidad, lo cual entorpece nuestra percepción de su evolución geográfica y cronológica.

La cultura de Hamangia desapareció en el V milenio a.C, cuando se produjeron las migraciones de nuevas culturas en la región entre los Balcanes y los Cárpatos. Por lo tanto, las muy dinámicas comunidades Boian asimilaron a las comunidades Hamangia durante su transición hacia la cultura de Gulmenita. Esta asimilación contribuyó a la génesis de una variante transitoria de la cultura de Gumelnita entre el Mar Negro y el Danubio.


En el Museo Nacional de Historia de Rumanía, en Bucarest, se hallan ejemplos de estas figuras que reflejan una parte de la cultura de estas sociedades.

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(1) - Dumitru Berciu, Cultura Hamangia. Bucureşti: Editura Academiei Republicii Socialiste România (1966).
(2) - Vladimir Slavchev, Monuments of the final phase of Cultures Hamangia and Savia on the territory of Bulgaria, Revista Pontica vols. 37-38 (2004-2005), pp. 9-20.
(3)- Whitfield, Douglas. Prehistoric figurines, p. 46. y ss.

viernes, 5 de julio de 2013

Dientes, manos y piel en la Calle Alegre

El vivió un Erasmus diferente a muchos otros. No fue mejor ni peor, fue simplemente eso: diferente. Quizás una experiencia más cruda, más realista por conocer una de esas diversas caras de la vida urbana y la de las desigualdades que en una gran ciudad puede dar cabida, sin olvidar los factores políticos y sociales que la generan. 

Siempre hacemos por ver lo bueno de las cosas, buscamos el lado positivista muchas veces porque en la mayoría de las ocasiones no sabemos cómo enfrentarnos a las malas, o porque no nos interesan, etc. Pero no tenemos que irnos a Rumanía para ver las desigualdades sociales, basta con salir de nuestra propia casa y observar, aunque en Rumanía la proporción de densidad poblacional en factores de desigualdad extrema sea mayor. Lorenzo siempre estuvo en contacto con esos "olvidados" de la sociedad, los "apartados" o como un hombre que vivía en uno de esos canales subterráneos de Bucarest me dijo, "somos los considerados no humanos". Esta realidad, sumada a las otras muchas, da lugar al mosaico social en Bucarest. Nos hablará, aunque no será el único, de los jóvenes que vagan por las calles sin un rumbo, sin hogar, sin familia, abandonados y de ese contacto con las drogas en muchos casos, un mundo violento y con la infancia perdida. Yo en más de una ocasión le acompañé, quería ser partícipe de este segundo mundo dentro del otro mundo.



Introducción por Scalchi

Este estracto, tomado del blog "Strada Bucur" (Calle Alegre/Feliz del rumano al español), representa una de las más importantes transcripciones de pensamientos realizadas durante mi periodo en Rumanía. De pensamientos, es decir, que en el momento de ser concebidos me quemaban en la cabeza. La dificultad de la transcripción radica en el peligro de perder la riqueza de los hechos. Sin embargo, el valor de la palabra escrita se basa en que cada uno es libre de interpretar y representar un hecho que, en su propia realidad, es crudo, difícil, confuso.

Mi presencia en las calles de Bucarest junto a los niños de las calles, que las pueblan tanto en su superficie como en las alcantarillas, han dado su fruto en la investigación realizada durante algunos emses.

De hecho, he entrado en la dura realidad de los niños de la calle para comprender mejor las dinámicas sociales e interpersonales. He pasado 4 meses colaborando con la Asociación Parada, una Organización No Lucrativa de Carácter Social rumana que, a través de actividades de malabares y gracias a una intervención social directa en las calles, trata de crear lazos duraderos con estos chicos que han sido abandonados a su suerte y no han tenido más remedio que organizarse en grupos para poblar las alcantarillas de la metrópolis. Además, pasé otros dos meses con uno de estos grupos. El canal estaba ubicado en Distror, en la periferia al este de Bucarest. El material etnográfico que he recopilado ha servido para escribir la tesis de Antropología Política acerca de las dinámicas de organización del poder dentro de un grupo de la calle.


Denti, mani e pelle nella Strada Bucur di Bucarest
30/01/2011
Lorenzo Scalchi

La calle es un lugar, una casa para muchas personas, aquí en Bucarest. Da de lleno en la realidad rumana porque muchas, muchísimas de estas personas son chavales, incluso todavía niños. La calle conforma un ambiente y, como tal, modifica claramente a las personas que viven en ella.

En el pasado, he escrito que no existen "los chicos de la calle" porque hay chicos que entran, viven e incluso salen de la calle. Y entonces seguimos manteniéndolos separados. Esforcémonos en pensar que todos los chavales, incluso aquellos que han nacido en la calle, han firmado una especie de pacto/contrato con este ambiente. En pensar que han elegido verse condicionados por la calle, incluso han elegido depender de ella. Son, con todo, conscientes de que en este contrato existe una cláusla de "no asimilación". Pueden salir, pueden elegir. Me gusta pensar así. Veamos entonces cómo los contratantes se esfuerzan en respetar las cláuslas, especialmente aquella que establece la "no asimilación". Veamos, de manera particular, cómo las experiencias de este estilo de vida pueden modificar el aspecto único de las personas. Cómoe estos chicos pueden verse condicionados, durante mucho tiempo, por las experiencias que han vivido.

Escribiré acerca de las tres partes del cuerpo que veo que se modifican más rápida y más visiblemente. No escribiré sobre nada más porque cuando la calle es cruel, hay partes del cuerpo que ya no se pueden cuidar bien.

Y ahora no me apetece hablar de estas partes.

Escribiré sobre los dientes, sobre la piel y sobre las manos.

Creo que la vida en la calle significa, fundamentalmente, aventura. Hablo de aventuras fuertes, excitantes, a menudo tremendamente peligrosas. Aventuras que cada chaval recuerda muy bien, porque quedan grabadas con una tinta indeleble. Porque han causado dolor, o también muchísima felicidad. Cuando pregunto a los chicos sobre aquella experiencia que recuerdan mejor de su vida en la calle, escucho cómo hablan del gran grupo de amigos que son, aquellos con los que comparten y luchan para sobrevivir. Compañeros de vida, más que amigos. Compañeros en el auxilio. Y entonces me viene a la mente, pensando en el físico y en otros rasgos en común de muchos de los chicos, que el pegamento es un factor que modifica su físico (hablo del físico refiriéndome únicamente a los rasgos externos), y que es un momento social, una manera de compartir algo. Un rito que les sirve para sentirse unidos en la lucha.

El pegamento, junto con los cigarrillos y la mala alimentación, se deja notar en los dientes. Están enfermos, llenos de caries, torcidos, rotos. Son los dientes, extremadamente frágiles, los primeros en verse afectados por las sustancias nocivas que tragan e inhalan. Con los dientes rotos debido a los gases ácidos del pegamento, no les queda más remedio que comer lentamente. Los chicos no tienen prisa comiendo, no corren. Comen despacio, y sobre todo, respetan el tiempo de cada uno, si están en grupo. No digo que se esperen los unos a los otros, pero buscan compartir la comida todo lo posible. Especialmente occurre que los más mayores, los responsables, sean los últimos en comer. Y esto lo he notado muchas veces cuando he estado con ellos en la calle. En el Centro no. En el Centro todos son iguales con respecto a la asociación que les impone un programa y un menú único.

Los dientes se dejan ver cuando sonríen, y ¡sonríen mucho! Esto me hace pensar en su "normalidad". En cómo son extremadamente "normales" con respecto a nuestros cánones de normalidad determinados, principalmente, por una condición: no estar drogados. De hecho, cuando no están esnifando pegamento, tienen una capacidad extraordinaria para adaptarse al entorno. Los chicos que he conocido tienen un carácter muy despierto. Algunos son extremadamente determinados y quieren aquello que no han podido tener nunca y que es tan valioso: ir a la escuela.


Luego están las manos, estropeadas por las experiencias cotidianas de la calle. Manos de quien sabe usarlas. Manos de quien busca y de quien, cada día, se srive de ellas para introducirse donde sea a buscar algo para meterse, para poder seguir adelante. Y no hablo solo de papeleras, de basura o de dinero. Hablo de trabajo, de cuestiones prácticas, de habilidades. Hablo del arte de apañarse con poco, con los instrumentos de trabajo. Instrumentos que pueden funcionar de destornillador o de pala para abrir las alcantarillas y arrojar dentro la nieve que se acumula frente a la entrada del Centro de día. Que pueden funcionar también como pelotas, cintas rojas, juegos de magia.

El circo no podía nacer en un sitio más adecuado. Y se ve. Los chicos de Bucarest tienen una habilidad que, desde mi punto de vista no deriva de horas de práctica en el centro de día desde que eran niños. Se trata de algo más. Las manos. Las manos que permiten, las manos que nunca han tenido miedo de nada, ni siquiera de los bolígrafos que ahora tienen que aprender a utilizar. Manos estropeadas, con cortes, con cicatrices. Manos que te saludan, a ti, al extranjero. Manos que te respetan porque no estás en tu casa, porque eres foráneo. Manos que dan comienzo a una relación que puede durar una semana, un mes o más. Manos que son las primeras que sufren. Manos enfermas, inhibidas por el mayor de los males para estos chicos rumanos: el frío casi polar. Y esto es lo que no logro concebir. El frío. El frío que no significa únicamene pobreza. Porque tienen vestidos, aunque estén viejos y rotos. El frío no es sólo hambre. No, no es esto. Es el frío de quien no tiene un hogar. Y este es el problema de este Estado. No logra combatir el frío. ¿Y cómo podría hacerlo?

Por último, está la piel. Dura, rígida, con cortes. La piel lo junta todo. Pero, sobre todo, me hace pensar que quien tiene el entusiasmo por la vida, quien tiene callos en los dedos y quiere (decide) escalar dentro de la escala social, podría ser un potencial pequeño héroe. Un gran ejemplo para todos. Y, por lo tanto, veo futuro en esta piel.

Espero seguir viendo, espero continuar asociando mis pensamientos a su físico.


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Lorenzo me mandó su texto en italiano y yo hice un intento de traducción cercana al castellano pero finalmente ha sido Alessia quien la hizo de manera magistral, la esencia está presente.
Por fin puedo escribir una entrada con la colaboración de una persona muy especial, Lorenzo Scalchi, compañero de aquella 136 de la residencia de Grozavesti, (y amigo de por vida).

miércoles, 29 de mayo de 2013

Robin and The Backstabbers

Hace tiempo hablé de ellos y hoy vuelvo a hacerlo. Robin and The Backstabbers son una de las formaciones más creativas a día de hoy en Rumanía, fundada en 2010 en Capu Corbului, Harghita (Transylvania) aunque residentes en Bucarest. A quienes le guste el pop-rock alternativo, casi experimental, en ellos encontrará un ejemplo de gran calidad musical. No sólo sorprenden con su música, también con los videoclips llegando a ganarse a gran parte de la crítica por su óptica y calidad. Hace poquitos días publicaron el último videoclip perteneciente al tema "Marele Zgomot":



La banda ha publicado un disco de estudio, "Bacovia Overdrive Vol. 1 Stalingrad", al cual pertenece el tema de su último videoclip. Se ha corrido bien la voz con este disco llegando a sonar en los programas de radio más influyentes del Estado rumano, tocando en las mejores salas y festivales, y se han hecho un hueco bastante importante en el panorama musical actual.

Quizás el tema "Sat dupa sat" (Pueblo tras pueblo) de este disco sea el más conocido y escuchado:



Portada del disco

Volviendo a sus videoclips, previo al "Marele Zgomot", tendría que referenciar su "SPNZRTR":


La formación actual de la banda lo son Andrew Robin ii Proca (voz, guitarra), Florentin Vasile (guitarra), Vlad FENESAN (bajo eléctrico), Vladimir Proca (batería), Radu moldavo (batería electrónica) y Andrei Fantana (saxo, acordeón, guitarra).

Se ha planteado su "Bacovia Overdrive Vol. 1 Stalingrad" como el primero de una trilogía y ya están en el estudio preparando el que serán los futuros dos discos restantes, "Arhanghel’sk" y "Vladivostok".

Yo les conocí con este tema hace ya dos añitos y que para mí es una maravilla:

sábado, 20 de abril de 2013

Mamaia

Hace pocos días que se estrenó la película "Mamaia" (Abuela) en Rumanía. No es nuevo en Rumanía, pero Jesús del Cerro parece que se halla muy agusto en estas tierras realizando su trabajo siendo ésta su sexta película allí. 


Para aquellos que no os suene (me uno al grupo) fue uno de los responsables de "Médico de familia" (director y productor Ejecutivo), "Compañeros" (director y co-productor ejecutivo), "Policías, en el corazón de la calle" (director), "Un paso adelante" (director, creador y productor ejecutivo) y "Más que amigos" (director). Además del largometraje "Carlitos y el campo de los sueños". Ahora nos va sonando un poco más, ¿derdad que sí?. 

Pues bien, en Rumanía al parecer es bastante conocido. Allí rodó cinco películas: "Ho Ho Ho Ho", "Nasa" (La Madrina) rodada en inglés y premio Gopo (el equivalente a los Goya) a la película más taquillera del 2012, "S-a furat Mireasa" (Han robado a la novia), "Ho Ho Ho 2", O loterie de familie" y ahora nos sorprende con su sexta, "Mamaia". 

Escrita por Collin Blair, después de una idea por Bogdan Mirica, cuenta la historia de la señora Matilda (Stela Popescu), obligada a enfrentarse a Tanase (Valentin Teodosiu) para no perder su casa. El es un individuo sin escrúpulos ni conciencia, que ha construído su riqueza defraudando a personas de edad avanzada y después quedándose sus hogares. "Mamaia" se rodó el año pasado en Bucarest durante cuatro semanas y se trata de una comedia protagonizada por Stela Popescu (una actriz muy conocida y querida en Rumanía, la Concha Velasco rumana dicen). También están en el casting Valentin Teodosiu, Madalina Anea, Adrian Vancica y Paul Diaconescu. 



Recomendable. Tomen asiento y disfruten.

martes, 9 de abril de 2013

Alexandru Ciubotariu y su "I Love Bucharest"

Fue una pieza concreta dentro de un programa cultural más amplio y variado. En pleno Lipscani, corazón de Bucarest, se desarrolló el Día de Bucarest (Zilele Bucurestiului) por aquel año 2006. Este tipo de iniciativa cultural se desarrolla cada año pero me interesa la edición del 2006 por una pequeña obra. Buscando y buscando llegué a ella y a su autor: Alexandru Ciubotariu, alias "Ciubi". 



El evento fue organizado por ArCub (centro municipal para programas culturales de la capital), junto al Centro de la Juventud de la Biblioteca Metropolitana de Bucarest y el programa "I Love Bucharest" participaron en el evento, organizado por el Ayuntamiento de la ciudad, para desarrollar varios proyectos culturales que contaron con más de quince artistas rumanos y una parte de la comunidad en desarrollo del casco antiguo de la ciudad. Fue una gran oportunidad para muchos miembros de la comunidad gitana para realizar proyectos y hacerse visibles junto a estos artistas. Hablamos de proyectos de diálogo y cooperación para esta comunidad que facilitaron oportunidades para la integración social de muchos de sus miembros. 

El objetivo era intenso y emocionante, como para no perdérselo y no participar. 

Manos a la obra:
 



El artista del que quiero hablar fue Alexandru Ciubotariu y la decoración de la fachada del viejo Club Hermes, en la calle Selari, número 16. Uno de esos tantos edificios abandonados, olvidados del centro histórico de Bucarest. Su fachada, un lienzo. Con una técnica de adhesivo empapeló dicha fachada con personajes "caragialescos" (del dramaturgo Caragiale) quienes han "coloreado" la Historia rumana y que conviven y forman parte del presente. "Ciabu" es uno de los dibujantes más representativos de Rumanía, donde ha ido a decenas de salones del dibujo, de la ilustración, cómic, etc. Un artista a seguir de cerca desde su blog

Se creó un manifiesto de 7 artistas que expresaron su opinión sobre la situación del área de Lipscani, el casco antiguo de la ciudad, que cada día que pasa se deteriora aún más debido a la pasividad de las autoridades y la falta de actitud de la sociedad civil. 




Y éste fue el resultado:



Siempre perseguí esta obra, cuando oí hablar de ella al final de mi etapa rumana, y nunca di con ella. No sé si aún sigue ahí o sonríe a los transeúntes en otro lugar de la pared pero comparto el mismo mensaje: "Amo Bucarest".

Como dije, es un proyecto que se realizó junto a otros muchos de gran interés. Difícil abarcar todos, pero quizás poco a poco os mencione de algunos interesantes. Pero os invito a que os paséis por la web y echéis un vistazo a lo que se hacía (y hace) por Bucarest.